La excepción astronómica

Por Felipe Raglianti, 28 de agosto de 2019

La dra. Javiera Barandiaran, en su artículo "Reaching for the Stars? Astronomy and Growth in Chile" (2015), hace una lectura detallada de las tensiones en el desarrollo de la astronomía chilena en la segunda mitad del siglo XX. Preguntándose por las dependencias y repeticiones de las jerarquías entre el "norte y el sur global", la autora afirma que el crecimiento de la astronomía en Chile se debe a las colaboraciones entre universidades locales e internacionales, escenario en que el Estado toma una posición central para intervenir desde "arriba hacia abajo".

Sin embargo, tratándose de una práctica científica que no genera mayor transferencia tecnológica a la industria nacional ni se encuentra alineada con el modelo productivo local (orientado a la explotación de materias primas), resulta paradójico reconocer a la astronomía como un caso de éxito para la ciencia chilena. El estudio del origen, composición y comportamiento de las estrellas se siente como una contradicción en un país en desarrollo como Chile, afirma Barandiaran. No resulta menos interesante examinar, por otra parte, cómo muestra la astronomía chilena lo difícil que es construir una comunidad científica y una infraestructura de investigación ad hoc para esta práctica. En este sentido, el artículo argumenta que el Estado chileno ha sido, al mismo tiempo, "el mayor obstáculo; a través de períodos de dictadura y democracia, el gobierno de Chile ha entregado un apoyo errático a la ciencia, subordinándola a menudo a los intereses del Estado en materias de diplomacia, crecimiento, entre otros" (p.3).

Al reconstruir la historia de los proyectos liderados por AURA, Carnegie y Eso en el cerro Tololo, Pachón y la Silla, Barandiaran muestra cómo el Estado ha hecho concesiones impensables para otros sectores, tales como excepciones tributarias y regulaciones laborales fuera de la ley del trabajo, flexbilidades en el marco de las leyes de protección del medio ambiente, donación de territorios y equipamiento excepcional de servicios, entre otros.

Además, la autora documenta casos en los que la comunidad científica local ha sido excluida de las decisiones institucionales en torno a la práctica científica. Disputas afines incluyen el caso de Gemini Sur, la formación en el extranjero de "capital humano avanzado" en astronomía y las decisiones sobre los proyectos de investigación favorecidos con el uso de los observatorios. De tal manera, la sola proximidad a la tecnología no es condición suficiente para garantizar un salto cualitativo en el desarrollo de la astronomía; se requiere además de la participación y articulación de las comunidades científicas con las universidades y el Estado. A partir de esta triangulación, nuevos vínculos entre astronomía y sociedad podrían materializar un impulso más democrático a la ciencia y una transferencia efectiva de las innovaciones inesperadas que produce, incluyendo la migración de personal especializado a la industria de alta tecnología.

 

A modo de breve comentario crítico, el texto documenta en extenso el caso de la astronomía chilena, aunque para la elaboración del argumento no parece necesario apelar a distinciones como "global south" o "Big Science". Sería interesante también evaluar de manera comparativa las facilidades de ensamblar comunidades científicas e infraestructuras de investigación a escalas menores que este "caso de éxito" de la ciencia chilena.

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